Reflejo 18
2025, tela metálica, papel metalizado azul y espejo, 81,5 x 61,5 x 13 cm
Este camino evolutivo desemboca en la serie Reencuentro donde abordo la esencia intrínseca de mí misma.
Donde el espejo se erige como testigo y catalizador de esta metamorfosis, reflejando no solo la imagen superficial, sino invitando a una experiencia inmersiva que desencadena la autoconciencia y la liberación de las ataduras de una identidad preestablecida. Así, convoco a quién lo observe, a un viaje introspectivo, en el que cada obra es un ritual de cambio, una llamada a dejar atrás lo conocido para abrazar lo esencial y lo trascendente.
